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20 de mayo de 2017

René del Risco Bermúdez sin resonancia

¿Cómo se debe interpretar la falta de una introducción, prólogo, estudio o aproximación crítica en la reedición de las obras de René del Risco Bermúdez, publicadas por la Editora Nacional con ocasión del homenaje que se le rindió en la Feria del Libro de Santo Domingo 2017?

La falta de un juicio de valor en lo que se perfilaba como la edición definitiva de las obras de René del Risco Bermúdez deja espacio a un sinnúmero de conjeturas que no favorecen a la nueva etapa de la Editora Nacional ni el manejo oficialista de la historiografía literaria de nuestro país.

Una interpretación sería que en el fondo a nadie le importa realmente el destino de la obra de René del Risco Bermúdez después de la explotación de su imagen para la última Feria; y otra que tal vez ninguno de los “prestigiosos” críticos, académicos y ensayistas que forman parte del Consejo Editorial, nombrado por el ministro de Cultura Pedro Vergés, quiso exponer un verdadero juicio de valor actualizado sobre la obra del emblemático autor. Eso, a pesar de que antes y durante la Feria se enfatizó que se le rendía tributo por el 80 aniversario de su natalicio, por el 50 aniversario de la publicación de su exitoso poemario “El viento frío”, y por los 45 años de su trágica muerte en un accidente automovilístico ocurrido en 1972, en el malecón de Santo Domingo.  Tres fechas, dos para celebrar y una de recordación, colocaban a René del Risco Bermúdez en la cúspide de una conmemoración oficialista y el interés popular.

Antes de la Feria, el Ministerio de Cultura y otras entidades del gobierno invirtieron recursos en coloquios con peritos literarios, conversatorios con antiguos compañeros de generación del homenajeado, conciertos, lecturas y otros eventos relacionados con René del Risco Bermúdez. Para uno de esos encuentros especiales se trajo desde España a un conferenciante, y para otro el invitado llegó desde Colombia. Dos voces extranjeras que, a pesar de mis dudas, y por lo que me expresó personalmente Minerva del Risco, hija del escritor, hicieron una valoración inédita, ella dijo “innovadora”; es decir, que para ella superó todo lo que habían dicho los intelectuales del país acerca de la obra de RRB. Por supuesto, creo que Minerva exagera en su apreciación de lo extranjero, y se lo dije. Eso se explica en el hecho de que algunos círculos, que al parecer no creen en los alcances de la crítica vernácula, tienen tantos deseos de que alguien descubra nuestro talento insular que cualquier juicio importado por contrata les resulta grandioso, por más disparatado que sea.

Por otro lado, el montaje de la Feria fue espectacular, y no lo digo en sentido figurado. En el programa se incluyeron espectáculos musicales, obras de teatro, documentales, una exhibición de originales y objetos personales del autor. En fin, todo lo oficialmente posible para lucir con brillantez un gasto público aproximado a 80 millones de pesos en la fiesta libresca antillana dedicada a una figura emblemática por sí misma, y por ser uno de los principales miembros, quizá el más notable, de la llamada generación literaria del 60.

Sin embargo, todo ese ruido ferial y todos los reflectores y las luces de los escenarios nocturnos desaparecen en la nueva edición de las obras de René del Risco Bermúdez. Tanto el volumen de narrativa breve (Todos los cuentos) como el de poesía (Poesía Reunida) fueron lanzados a la ciega, sin la brújula necesaria para navegar estos tiempos y despertar el interés de futuros investigadores, estudiosos de la literatura caribeña, o del simple lector de las nuevas generaciones. Y por ese “desamparo literario”, esos volúmenes deben ser considerados "barcos a la deriva", para no exagerar calificándolos de un acto de profanación a manos de los intelectuales dominicanos que conforman el Consejo Editorial de la Editora Nacional, y que en este caso también habrían tomado una “decisión colegiada”, como le gusta decir al ministro Pedro Vergés.